Documental Jorge Luis Borges
http://video.google.es/videoplay?docid=-3538268637136559155&hl=es
DOCUMENTA: Homenaje 20 años de su muerte en la Biblioteca
Municipal Miguel Cané.
Cartas de la madre de Borges
Reproducciones: 98 Trabajo
Práctico realizado en el año 2007 para la cátedra
de Comunicación
Audiovisual I, de la carrera Licenciatura en Comunicación Social
de la
Universidad Nacional de Rosario.
Entrevistada: Lic. Ana María Margarit
Realizado por: Julia Comba; Juan I. Dellepiane y Laura Oriato
Reproducciones: 317 http://doctormostaza.blogspot.com/
Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899
- Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un escritor argentino, uno de los
autores más destacados de la literatura en español del
siglo XX.
Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Según Marcos
Aguinis, pocos
escritores han provocado tanta resonancia en la imaginación de
los
hombres
Reproducciones:8823 Conferencia dictada por Jorge Luis Borges, el
3 de agosto de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires. Este video
puede ser consultado 1690 Tierra Adentro. http://www.1690ta.com/
Reproducciones: 7175 Microespacio
titulado café con libros, dentro del programa de la TPA
Contresentidos.
En esta ocasión dedican el espacio a la obra del argentino Jorge
Luis
Borges
Reproducciones:17556 Recopilación
de fotografías en video de Jorge Luis Borges, musicalizadas y
narradas
por su servidor. Fue para un proyecto de exposición escolar en
el 2001.
Reproducciones: 537 MADRID.-
Ocurrió hace más de un cuarto de siglo, pero se sabe
ahora: a los 76
años y ciego ya, Jorge Luis Borges se convirtió en actor
de cine; uno
que nunca pudo verse a sí mismo en la pantalla, pero que mantuvo
la
ilusión suficiente como para madrugar y llegar bien temprano al
escenario de filmación, en la localidad bonaerense de Escobar.
Fue en la madrugada del 24 de junio de 1975. Hacía mucho
frío y la locación, en pleno campo, estaba perdida en la
niebla.
Pero,
según recuerdan quienes trabajaron en el rodaje, lo primero que
soportó
Borges no fue el frío, sino el miedo escénico; le costaba
actuar. Lo
segundo, un accidente: metió el eterno bastón en lo que
posiblemente
haya sido una vizcachera. Casi se cae, pero no se cayó.
Salió adelante
e hizo su papel.
Y, junto con todo eso, ahora también se sabe
que, en su fugaz faceta como actor, el máximo exponente de la
literatura argentina exhibió un temperamento "nervioso,
obediente,
asustadizo y bien dispuesto". Y, también, generoso. Lo
único que pidió
a cambio de tres días de trabajo en filmación fue una
botella de licor
Pernod.
"Y, por supuesto, se la conseguimos", dijo José Luis Di
Zeo, director de Borges, un destino sudamericano, la película
documental inédita en la que, cuchillo en mano, el escritor se
planta
frente a la cámara y, en una sola toma, "lucha contra el
destino" para
representar un papel que, sin necesidad de ensayarlo, se sabía
de
memoria.
Ocurre que Borges aceptó asumir en esa toma el papel
del alemán Juan Dahlman, protagonista de su cuento "El Sur",
sobre el
que se basa la película y al que Borges consideraba "el
más
autobiográfico" de sus relatos. Así, en la pantalla, el
escritor revela
la forma en que el personaje lucha en desigual combate contra la
muerte, que termina alcanzándolo a cuchilladas.
Un trabajo serio
De
poco más de media hora de duración, la película,
de carácter
documental, acaba de despertar de un letargo de tres décadas, en
que
permaneció dormida en un placard de Olivos. Ayer fue exhibida en
una
función privada, a la que tuvo acceso LA NACION. Y mañana
será
proyectada en la Casa de América, como escalón inicial de
una gira
europea.
Borges nunca quiso opinar sobre ella. "¿Qué puede decir
un ciego sobre una película?", dicen que bromeó, al
requerírsele su
opinión sobre la cinta, tras su proyección privada en
Buenos Aires.
Ayer, el director Di Zeo reveló aspectos de esa aventura con el
autor
de Ficciones.
-¿Cómo fue que Borges aceptó convertirse en actor?
-preguntó LA NACION.
-En
realidad, él quería hacerlo, pero puede que nadie se lo
haya propuesto
antes. Borges, más que actuar, jugó con un cuchillo, pero
se lo tomó
muy en serio. Ese día, se levantó a las cinco de la
mañana en su casa
de Maipú, esperando que pasáramos a buscarlo. Estuvo
nervioso, se peleó
con la maquilladora y pidió perdón por tartamudear un
poco. Fue
extraordinario.
-¿Qué dijo Borges sobre el producto final?
-Bromeó
con la idea de lo que puede llegar a decir un ciego sobre una
película.
Pero sí le llamó la atención su voz y dijo que
había visto algunas
sombras amarillas, que fue el último color que distinguió.
-¿Por qué no aprovechó su disposición para
lograr más tomas?
-Porque
me asusté. Al llegar al lugar de filmación, Borges tuvo
miedo y al
principio no quiso bajar del auto. Luego accedió, pero, apenas
empezó
el trabajo, metió el bastón en un agujero en la tierra y
casi se cae.
De modo que cuando hizo lo que el relato exigía no le pedimos
más. Ya
estaba. Había dado mucho. No hacía falta más.
-¿Se prestó Borges de buena manera?
-Al principio decía que no a todo; todo le parecía mal.
Luego, lo fue haciendo. Jugó.
-¿Dijo él algo sobre el sitio donde debía filmarse?
-Sí.
El me dijo que el almacén en el que transcurre el cuento estaba
situado
en una esquina de Lomas de Zamora y me dio las calles precisas. Pero
cuando fui, allí había un edificio. Me dijo que
podía ser, que él había
visto el almacén muchos años antes y que lo había
registrado, hasta que
lo usó para el cuento.
-¿Cómo puede ser que la película haya estado tres
décadas arrumbada?
-Es
que en la Argentina de aquel entonces Borges no interesaba. La gente lo
tenía en la biblioteca, pero no lo leía. La
película sí se dio en
algunos colegios secundarios y siempre vi entre los jóvenes
fascinación
por Borges y por cómo era. Creo que ahora las cosas han cambiado
y que
se abren nuevas perspectivas para este documental, al que aspiramos a
convertir en largometraje con el añadido de material que
aún no fue
editado.
Por Silvia Pisani
Corresponsal en España
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=906672
http://biblliotecaignoria.blogspot.com/
http://mejillahyde.blogspot.com/
Reproducciones: 21163 Escena
de
la película "El lado oscuro del corazón II" de Eliseo
Subiela.
Argentina, 1992. La escena contiene versos escogidos del libro ALTALZOR
"El viaje en Paracaidas" 1931, de Vicente Huidobro (1893-1948). II
Canto. La primera frase de esta escena pertenece al poema "El
Amenazado" de Jorge Luis Borges. Abajo encontrareis el fragmento
completo de Altalzor y el poema entero de Borges. EL AMENAZADO
Jorge Luis Borges
Es el amor. Tendré que cultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la
única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio
de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó
el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas
comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis
muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las
ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu
voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias
inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Reproducciones: 447 Ya
no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
Jorge Luis Borges, 1964