Viajes, Sigüenza

Alejandro Casanova Martínez.




Viajes, Sigüenza.
El Encuentro con Julio Verne.


Patrimonio histórico-artístico. Castillo-Palacio



Hace cuatro años en el mes de septiembre de 1998, el Grupo Encuentros realizó un viaje en tren desde Tres Cantos a Sigüenza.

En fecha próxima, Encuentros tiene el proyecto de volver a editar la revista que en su día se dejó de publicar.

Deseo aportar mis impresiones que dicha población, pues después de la excursión tuve la inquietud de conocer la historia de Sigüenza, consultando guías turísticas y documentos sobre dicha ciudad que expongo a continuación, con el pensamiento de que puedan servir de ayuda a los viajeros.
Sigüenza.

http://www.siguenza.com/

Su origen es la ibérica Segoncia, situada en el cerro de Viallavieja, cuya población en su época romana (Siglo I o principios del II), se va trasladando a la llanura, mejor comunicada por la vía rona de Caesaragusta (Zaragoza) a Emérita Augusta (Mérida).

Su nombre latinizado será Segontia y sus habitantes segontinos.

Con la invasión goda se asola y destruye de nuevo la ciudad, tanto en Segontia romana, establecida en la vega del Henares, como los restos de la Segoncia celtibérica arraigada en los cabeozos de Villavieja. Los visigodos reedificaron la ciudad estableciendo su ciudadadela, en el cerro en que actualmente está emplazado el Castillo, rodeado de judíos a su servicio y alejados de los siervos hispano-romanos afincados en el valle.

A esta época corresponde el primer obispo segontino Protógenes, que intervino en el Concilio de Toledo del año 589.

Ocupación musulmana, desde el año 713 hasta 1124. La invasión árabe asola de nuevo la ciudad convirtiéndola en un lugar poco importante dependiente de Medinaceli. Se configura la ciudad ocmo una Medina alta (con una pequeña alcazaba donde estuvo el castillete visigodo y una ciudadela, cobijo de moros y judíos, y una Medina baja Segontia Hispano-romana de la vega con viejos mozárabes que tal vez pudieran mantener en precario la vieja basílica visigoda.

Reconquistada la ciudad por los cristianos, por el obispo guerrero Don Bernardo de Agen en el año 1124, comienza una época de esplendor de la ciudad bajo la mitra de los obispos segontinos, ya que el rey Alfonso VII, dona el señorío de Sigüenza al obispo Don Bernardo y sus sucesores, pribilegio que es confirmado por los sucesivos reyes, hasta que en 1798, se integra a la Corona la jurisdicción del Señorío y emancipándose de la corporación municipal de la autoridad eclesiástica de un modo efectivo desde la constitución del año 1812.

Patrimonio histórico-artístico. La catedral

La catedral con el color rosado, es el prototipo de majestuoso templo fortificado. Sus formas robustas son el fruto del esfuerzo constructivo de siglos desde los tiempos de su obispo guerrero Don Bernardo de Agen, hasta tiempos recientes.

De su exterior destacan sobremanera sus dos fuertes torreones almenados de bien labrados sillares, obras de los siglos XIV y XVI, sustituyendo a las dos torres de mampostería que se incorporaba a la muralla y daban cobijo a la portada románica actual que remataba en aguda espadaña. Las tres puertas, el bello rosetón central y los dos ventanales de la fachada pertenecen a la primera época de construcción del templo, en tiempos del obispo Cerebruno y corresponden al arte románico cistercense, con influencia mudéjar en la decoración (desgraciadamente sólo se conserva íntegramente la puerta izquierda); la balaustrada y el relieve central son adiciones no muy afortunadas del Siglo XVIII y también a este siglo pertenecen las magníficas verjas y puertas de hierro del atrio.

La catedral de Sigüenza es una magnífica obra dentro del arte medieval español. Se puede decir que son dos iglesias, perfectamente ensambladas, una primera construcción románica fundada hacia 1130 o quizá 1140, por Don Bernardo de Agen, siendo continuada por su sucesor Pierre de Leucate, languedociano, hasta el siglo XV, en que queda completo el edificio.

Por tanto, sobre una primera obra románica se crea un estilo gótico de influencia languedociana y borgoñona. Ambas representan formas artísticas introducidas y adaptas en España.

la planta es de cruz latina, con tres naves, amplio crucero y capilla mayor rodeada de girola, construida en el siglo XVI.

Los arcos, apuntados sobre pilares compuesto que empiezan a cambiar a partir del crucero. La fachada principal se divide con dos grandes contrafuertes formando tres calles que corresponden a las tres naves. En cada uno hay una puerta románica del siglo XII.

Destaca la Central, la Puerta de los Perdones, más profunda y alta reformada en 1624 con un relieve que representa la imposición de la casulla a San Ildefonso. Sobre ella un gran rosetón románico que ilumina la nave mayor. Las puertas laterales presentan una decoración de tipo geométrico mudéjar construidos entre 1156 y 1167 por el obispo Cerebruno.

Los arcos ojivales de la fachada fueron añadidos en el siglo XIV, con objeto de reforzar sus muros. En el brazo meridional del crucero se levanta la torre del Santísimo o del Gallo de principios del siglo XII. En su parte baja se adosa la capilla del Doncel de los Arce, presenta una bella ventana ojival de finales del siglo XV.

Se cubre con un pórtico diseñado por el italiano Luis Bernusconi en el año 1797, por orden del obispo Díaz Guerra, cuyas armas aparecen en el frontón. El rosetón de tracería calada es románico del siglo XIII. En el interior de la catedral hay diversas capillas de notable interés.

La capilla de San Pedro del siglo XV, con bella portada plateresca del siglo XVI, obra de Francisco Baeza. El interior se utiliza como parroquia independiente de la catedral. La bóveda de nervadura gótica es de finales del Siglo XVII. Conserva una magnífica obra gótica del siglo XV. El sepulcro del obispo Luján, según la leyenda inscrita en el mismo fue el último obispo elegido “democráticamente” por votación del Cabido en el año 1449.

A continuación, la puerta de San Valero por la que se pasa al Claustro la capilla de San Valero, ofrece una puerta de estilo gótico puro aunque está construida a principios del XVI.

La Capilla de la Purísima o de la Anunciación que exhibe una preciosa reja plateresca, enmarcada en una gran portada que combina tres estilos, plateresco, mudéjar y gótico, fue fundida por Don Fernando de Montemayor en el año 1515.

Sigue la capilla de San Marcos, con decoración gótica y plateresca, alberga un buen enterramiento gótico y un retablo de pintura con tablas con la más fina pintura gótica de la Catedral (de un gran realismo es l figura orante del fundador de la capilla, el chantre Don Juan Ruiz de Pelegrina, cuyo enterramiento también se conserva en la capilla). Encima de la puerta de la sacristía de la propia capilla puede verse un calvario románico. Los enterramientos adosados al muro de la nave corresponden a los maestrescuelas González, tío y sobrino, este último fue le fundador del Arca de la Misericordia de la cual se repartía diariamente el mollete o media libra de pan a los pobres.

En el centro de la nave principal el Coro tiene un magnífico conjunto de sillería en madera tallada, con labores góticas. La silla principal está tallada por el maestro Rodrigo Alemán. El transcoro es barroco, en mármoles oscuros del siglo XVIII. Contiene el altar una Virgen de Santa María La Mayor patrona de la ciudad.

En el extremo Norte del crucero, la puerta de la Sacristía de tendencia manierista, con tres flameros, dos monstruos y abundante decoración.

En el brazo Norte del crucero, se encuentran los dos altares más bellos de la catedral: el de Santa Librada, primorosa obra plateresca con excelentes pinturas, de la vida de la Santa y fina reja que custodia el camerín con una urna sepulcral y el mausoleo del obispo Don Fadrique de Portugal. Bellísimo en toda su equilibrada composición. Comunicando con el claustro a través del Pórfido o del Jaspe. Es de principios del siglo SVI, con decoración plateresca, el escudo del obispo Carvajal, y una talla en bajo relieve de Dios en Majestad.

El altar y la capilla Mayor se cierra con un reja del siglo XVII. Se escolta desde el crucero por dos púlpitos, gótico el de la Epístola, y renacentista el del Evangelio. A los lados del Presbítero, algunos enterramientos de obispos personajes relacionados con la catedral, el de Carrillo, el del Cardenal de San Eustaquio y el del obispo Don Pedro, etc.

La portada de la capilla Mayor (lado del Evangelio) es manierista. en ella se utiliza el orden toscano queel entablamiento, fue realizado entre 1570-1572, es de Juan Buega. De gran interés en el retablo mayor, renacentista, obra de Giraldo de Merlo, con connotaciones maneritas. Hay una superposición de órdenes, jónico, corintio y compuesto con temática de la vida de Cristo. Fue realizado entre 1569 y 1603, realizado por Juan Velez, Juan de Ballesteros y Juan Loy. Se cubre con bóveda de cañón.

la primera capilla de la girola es la de los mercenarios o sacristía menor que ofrece la singularidad de contar con crucería gótica y portada barroca construidas simultáneamente en torno a las décadas finales del siglo XVII. y adosado a la pared del muro de la girola puede verse el sepulcro de Don Bernardo de Agen, construido tres siglos después de su muerte en estilo gótico.

La sacristía mayor o de las cabezas es la joya de la Girola, primer diseño manierista de Covarrubias. Se comenzó en 1532 y en ella intervinieron: Francisco de Baeza, Nicolás Durango y Juan de Durango. Destaca la bóveda con 304 cabezas distintas de perfecta ejecución y rostros realistas nos contemplan entre miles de motivos ornamentales que cubren enteramente las bóvedas de la sacristía.

Entre ellos querubines y florones vegetales, tiene un significado iconográfico apocalíptico, que se completa con la capilla de las reliquias de bellas cariótides sustentantes. Abre a esta la capilla del Espíritu Santo, que alberga un cuadro del Greco “La Anunciación”. Continuando en la Girola se ven cinco altares del siglo XVII, de líneas Herrerianas. Son el altar de San Ildefonso, de San Felipe Neri, de Nuestra Señora del Rosario, de San Roque y de San Pedro Arbués.

Claustro

El claustro es obra de finales del siglo XV y primeros del XVI, gótico arcoizante, adosado al costado Norte de la catedral.

En sus cuatro alas se abren siete altos ventanales ojivales, cerrados por altas columnillas de caladas celosías góticas. En el trabajaron bajo las órdenes y dirección de Alonso de Vazmediano, las cuadrillas de canteros de Fernando Pedro de los Quejidos, Juan de la Gureña y Juan de los Pozos. Los arcos escarzanos son de 1515 a 1537. Se cubre con bóvedas de crucería.

A él se abren estancias de gran interés. Destaca la puerta del Jaspe, realizada hacia 1520, plateresca cuya ejecución corrió a cargo de Francisco y es posible la intervención como tracista de Covarrubias, comunica el Claustro con el brazo Norte del crucero, el alfiz que lo enmarca es gotizante. La librería del Cabildo, antigua capilla de la Concepción es también plateresca, con reminiscencias góticas. En ella abundan los grotescos angelotes y escudos. Data de 1521. En el interior bóvedas de crucería. La capilla de Santiago Zebedeo o de los Gamboa (1522), presenta portada plateresca totalmente decorada con el escudo de Don Fadrique de Portugal en el tímpano. La reja del mismo estilo y hecha de hierro forjado.

La sala capitular alberga el museo catedralicio, se cubre con techo plano de madera policromada de estilo mudéjar. La más interesante es la Capilla de la Concepción terminada en 1509, de transición gótico-renacentista. Muestra un amplio arco escarzano muy moldurado y de fina decoración gótica.

Contempla la visita del Claustro el archivo capitular que guarda importantes coleccines de comentos históricos de Cabildo de la Catedral. Fue antigua capilla de San Sebastián en la primera mitad del siglo XVI.

Capilla de los Arce.

En el brazo meridional del crucero, en la parte baja de la torre del Santísimo, está adosada la capilla del Doncel de los Arce, con magnífica reja que da paso al panteón donde reposa Don Martín Vázquez de Arce, “El Doncel de Singüenza”, figura universal del arte gótico. Doncel de alabastro/ manos con libro/ el guerrero descansa. Impresiona la escultura de alabastro del Doncel, recostado sobre almohada vegetal y leyendo un libro, en l expresión de la cara que parece ajena al tiempo, con una serenidad completa se deleita en la lectura, en mi opinión sólo por contemplar esta escultura gótica hecha de alabastro de una gran sensibilidad artística y que considero uno de los grandes homenajes a los libros y al conocimiento, merece nuestro esfuerzo la excursión, esta gran obra de arte. Ortega y Gasset, Américo Castro, Pardo Bazán entre otros han alabado dicha escultura, que representa el Doncel que luchando contra los moros en la vega de Granada murió en 1486. Su afligido padre, Comendador de la Orden de Montijo, dispuso su enterramiento en la capilla de Santa Catalina de Sigüenza.

Otros dignos enterramientos familiares en el panteón, corresponden al obispo de Canarias, Don Fernando de Arce, hermano del Doncel. Los padres, Don Fernando y Doña Catalina, reposan en el centro de la capilla y en la entrada los abuelos Don Martín y Doña Sancha. La obra del Doncel ha sido atribuida entre otros a Juan Guass y Sebastián de Almonacid dada su fuerte influencia flamenca.



El edificio a través de los tiempos ha evolucionado de castro a castillete visigodo, en la dominación árabe alcazaba, cuando lo reconquistan pasa a ser castillo y actualmente es Parador de Turismo, conservando al ser restaurado sus más peculiares características.

Sirvió durante siglos como residencia fortificada de obispos, transcurriendo su mayor esplendor entre los siglos XIV y XVI.

Tras la guerra civil en que quedó semiderruido, queda abandonado hasta su restauración y conversión en Parador en 1976.
 
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