../../imagenes/plogo.gif

 

../../imagenes/InicioGR.gif ../../imagenes/ActividadesGR.gif ../../imagenes/CulturaGR.gif ../../imagenes/EnlacesGR.gif

../../imagenes/MiembrosAM.gif

Ana de Gadir

SELECCIÓN DE POEMAS
RECITAL DEL 29 DE ENERO DE 2009





1. MATEO, CAPÍTULO 23, 13-36
(Sobre la hipocresía)
QUIS CUSTODIET IPSOS CUSTODES?
(¿Quién vigila a los propios vigilantes?)
Décimo Junio Juvenal, S. I-II

¿Quién vigila a los implacables vigilantes?
¿Quién controla a los despiadados controladores?
¿Quién domina a quienes no duermen por dominar?
¿A quién rinden cuentas los que las piden
día y noche a los demás?
¿De qué se alimentan tales espíritus mezquinos?
¿Cómo pueden convivir con sus tristes miserias?
¿Por qué mecanismos sombríos
gozan con el sufrimiento ajeno?
¿Dónde acumulan el placer
de convertir en un infierno
la vida de su prójimo?
¿Serán capaces de darse cuenta,
oh raza de víboras, sepulcros blanqueados,
de que su inagotable malignidad
santifica y engrandece a sus víctimas?


2. HACIA UNA NUEVA ÍTACA

Mujeres, compañeras del abismo

donde reinan el miedo más cobarde,

obsesiones, dolor, enfermedad.

He aquí que no somos como antes.


Y sin fuerzas, con el alma tan rota,

nos lanzamos al vértigo del viaje

con rumbo hacia una nueva Ítaca

a bordo de la más excelsa nave.

Todos los vientos nos serán propicios

si rige el timón la Gran Diosa Madre.


Navegamos en pos de la confianza

con mástiles firmes, recio velamen.

Más allá del horizonte, la paz

arrancada, perdida en el desastre.

Muy lejos nos aguardan las respuestas

de las dudas que son tan acuciantes.


No habrá engaño de cantos de sirenas

que arrojen a torvas iniquidades,

ni anclaremos deshechas de cansancio

en tierras donde sólo acechan males.

No más aislamiento, no más mutismo

ni soledad que enturbie nuestra sangre.

Somos islas, seremos archipiélagos.

Antes extrañas, ya inseparables.


Soltemos las amarras del pasado

y zarpemos con fieras pleamares.



3. UNA PLAYA DE CÁDIZ


Playa de Santa María del Mar,

la brisa de poniente, bajamar

salvaje que desvela impúdicamente

hasta la última roca sumergida.


Los mariscadores, alertas, quietos,

se recortan sobre el sol poniente,

acechan a sus presas en las pozas

que no secó la marea bajísima.

Esta serenidad inesperada

me detiene, me clava a la tarde,

me obliga a contemplar desde lo alto

la belleza que golpea mis ojos

y me aprieta el corazón hasta el llanto.


Mi Atlántico es atisbo de esperanza

para mi alma aún malherida.


Playa de Santa María del Mar (Cádiz)




4. LA MAGIA DEL SONETO


¡Cuánto envidio la magia del soneto!

La belleza de rimas bien trabadas,

armonías que nacen tan pausadas

de la llave maestra del cuarteto.


Lucharé sin cansancio ante el reto

de tu urdimbre sedosa y alada.

De mis ojos lloverá la mirada

que penetre en la cruz de tu secreto.


¡Cuánto sufro marcando tus fronteras,

once sílabas, ritmo que enamore

con palabras hermosas y certeras!


¡Ay terceto, no pongas más barreras,

que mi torpe osadía nunca aflore

ya que soy tu vasalla más sincera!



5. A FÉLIX, ENTRE MÚSICA Y PALABRAS


Te imagino en esa dimensión

donde reina el poder del pentagrama.

Ya conoces las nuevas melodías

que se abren al calor de tu alma.


Compañero de jueves perfumados

con tu ofrenda de música y palabras,

en tus labios la sonrisa imborrable

de hombre bueno, caudal de la esperanza.


Gozarás de los ritmos impensables

en un vuelo de corcheas y blancas,

de susurros de voces que recitan

tantos versos de poetas que amabas.


No lo creo, no es verdad, no te fuiste.

Aquí aguardo, amigo, tu llegada,

que te asomes a la puerta y digas:

“¡Ya me hallo de nuevo en mi casa!




Con Félix, en la tertulia ENCUENTROS



A Félix, a quien perdimos recientemente,

le encantaba unir la Poesía con la Música.

Para mí, este poema interpretado por Lole y Manuel

es una de las fusiones más perfectas.



DESNUDOS (Adioses. Ausencia. Regreso)

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Nacía, gris, la luna, y Beethoven lloraba,

bajo la mano blanca, en el piano de ella...

En la estancia sin luz, ella, mientras tocaba,

morena de la luna, era tres veces bella.


Teníamos los dos desangradas las flores

del corazón, y acaso llorábamos sin vernos...

Cada nota encendía una herida de amores...

-El dulce piano intentaba comprendernos.-


Por el balcón abierto a brumas estrelladas,

venía un viento triste de mundos invisibles...

Ella me preguntaba de cosas ignoradas

y yo le respondía de cosas imposibles..



En YouTube "DESNUDOS" el vídeo de Lole y Manuel cantando en 1980 en directo, el poema de J. R. Jiménez puesto por amyleebenn. 


"DESNUDOS"
Nacía, gris, la luna, y Beethoven lloraba,
bajo la mano blanca, en el piano de ella...
En la estancia sin luz, ella, mientras tocaba,
morena de la luna, era tres veces bella.

Teníamos los dos desangradas las flores
del corazón, y acaso llorábamos sin vernos...
Cada nota encendía una herida de amores...
-El dulce piano intentaba comprendernos.-

Por el balcón abierto a brumas estrelladas,
venía un viento triste de mundos invisibles...
Ella me preguntaba de cosas ignoradas
y yo le respondía de cosas imposibles...

es...

LOLE Y MANUEL LO CANTAN EN SU DISCO

Nuevo Dia: Lo Mejor de Lole Y Manuel

Se verá la forma de encontrar un enlace al mismo, de forma provisional, aquí ponemos la primera canción de ese disco
http://www.youtube.com/watch?v=RqSgU0uCnlk




arriba

 ../../imagenes/logoencuentros_158.jpg


Equipo Diseño y Web Master: Marina Barrio - Juan V. 2008