Semblanza histórica de Cervantes y su tiempo
José Aceituno -   


Hoy es


 Es Miguel de Cervantes (1547-1616) un personaje identificado con el tiempo que le tocó vivir y al mismo tiempo en su obra aparecen frecuentemente reflejadas sus propias vivencias, los avatares de su vida que fueron muchos; en esto se diferencia de su contemporáneo William Shakespeare (1564 -1616) cuya vida poco  tuvo que ver con los personajes de su obra. Tenemos por lo tanto el privilegio de poder asomarnos a la España de aquella época a través de un observador y protagonista tan cualificado como Cervantes.
La España de Cervantes es fundamentalmente la España de Felipe II rey desde 1556 hasta 1598, aún cuando sus grandes obras como El ingenioso hidalgo Don  Quijote de la Mancha, Las novelas ejemplares , Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, etc. se publican durante el reinado de Felipe III, pero en general fueron escritas o gestadas en la etapa anterior o bien se nutrieron de la experiencia vital de Cervantes en aquel tiempo.
Felipe II, el rey prudente, al decir de unos, que sopesaba enormemente sus decisiones, indudablemente una virtud en un rey, pero que le costaba tanto tomarlas que luego, tras el complicado parto, se aferraba a la decisión tomada y ya no atendía a otras razones como ocurrió en el caso de la decisión para la invasión de Inglaterra por la “Armada Invencible” cuando ya todos sus consejeros le aconsejaban lo contrario. Prudencia que también le llevaba a paralizarse tras un gran éxito militar, no remataba la faena por así decirlo: tras la gran victoria de San Quintín detiene a las tropas al mando de Filiberto de Saboya quien solicitaba aprovechar el momento de debilidad francesa para llegar hasta Paris, o tras la victoria de Lepanto contra los turcos no consigue reaccionar con rapidez para acabar con la piratería que desde el norte de África asolaba constantemente las costas españolas, bien es verdad que el rey siempre estuvo agobiado por los problemas económicos y las tropas mercenarias constituían un enorme gasto para la corona.
El rey “papelero” como despectivamente le llaman otros: es el rey que decidió gobernar todos sus extensos dominios sin moverse de su gabinete de la corte; a diferencia de su padre Carlos V él no estaba presente en las grandes batallas, no acudía a los lugares de conflicto, siempre enviaba a sus generales u hombres de confianza, eso sí con instrucciones muy precisas. Sin embargo todos los asuntos de estado, grandes y pequeños quería controlarlos y supervisarlos personalmente y la administración del estado se atascaba en el embudo que constituía esos inmensos montones de legajos que él leía y releía. No gustaba de las entrevistas personales, prefería que las peticiones o demandas se hiciesen por escrito para poderlas estudiar detenidamente.
Y es también un rey triste y reflejo de ello es su edificación más emblemática, El Escorial: No es la espléndida realización de un imperio pujante y orgulloso de sí mismo, es más bien un panteón familiar y un edificio concebido para ser la morada permanente del rey y por lo tanto con la idea presente de la muerte.
Pero el pueblo está plenamente identificado con su rey, un rey español y que tras su aventura inglesa como consorte de la reina Maria Tudor y una vez conseguida la paz con Francia por el tratado de Cateau Cambrèsis, decide volver ese mismo año de 1559 a España, como sus súbditos deseaban, para no salir ya nunca más de aquí. Los españoles están orgullosos de lo que el rey representa, del extenso imperio hispánico en las Indias donde una vez acabadas las conquistas comienza a colonizarse, de su papel predominante en Europa, de la poder y fama de sus tercios que dominan Italia y han acabado por doblegar al rey francés. Los españoles, en suma, están orgullosos de su destino al menos hasta 1568, punto de inflexión en la política de la corona. En ese año una serie de acontecimientos van a cambiar el cambio de suerte: la muerte del príncipe heredero, Carlos, encerrado por su padre por las crecientes muestras de enajenación y agresividad, la muerte de la reina Isabel De Valois, tan querida por el rey y los españoles, la rebelión de los moriscos de Las Alpujarras, y la reciente  rebelión de Países Bajos, hecho sobre todo este último que llevó al rey Felipe II y sus sucesores Felipe III y Felipe IV a un callejón sin salida constituyendo una sangría permanente en hombres y dineros durante más de una generación.
En fin, la figura de este rey está llena de contrastes y sobre él se han escrito las cosas más dispares, que ahora es imposible abordar.
Pero creo que sí interesa hablar de algunas de las características de la sociedad en la que se desarrolló la vida de nuestro ilustre escritor, Miguel de Cervantes. Una sociedad de luces y sombras, de grandes contrastes.
Veamos algunas de estas sombras:
 
1º) Los Privilegios.
Afectan a dos estamentos, la nobleza y el clero, y les conceden un trato especial frente a la justicia y el fisco. Los que pagaban los impuestos eran los no nobles, los pecheros, impuestos que eran aprobados por las cortes que se reunían cada tres años, cortes en las que la mayoría de los procuradores eran de la nobleza urbana, por lo tanto aprobaban unos impuestos que habían de pagar otros. No sólo era un privilegio el no pagar impuestos, es que además era considerado una deshonra para el linaje noble. En cuanto a los privilegios ante la ley, la justicia ordinaria se inhibía de las causas que afectaban al estamento noble, era el Consejo Real el que se encargaba de ellas, al menos en los casos de la alta nobleza. La nobleza tenía cárceles diferentes a las del pueblo y en ningún caso se les podía aplicar tormento para conseguir la confesión de culpabilidad.
Semejantes privilegios tenía el clero, sin embargo esto no generaba un sentimiento anticlerical en la sociedad, ya que por una parte estaba la profunda fe religiosa de la sociedad del quinientos y por otra la visión de que la iglesia en cierta medida atendía a la sociedad con sus obras de beneficencia, instituciones de caridad, hospitales, etc. Y la gestión de la enseñanza: Colegios mayores, universidades, etc. Además era notorio que una institución eclesiástica como la Inquisición no admitía privilegios cuando actuaba. La Iglesia tenía un inmenso poder: “Con la Iglesia hemos dado, Sancho ...” se indica en el Quijote. Y el poder que detentaba era tanto político: ahí están como muestra los casos de los cardenales Mendoza y Cisneros en tiempos de los Reyes Católicos, Adriano de Utrech o Tavera en tiempos de Carlos V o Espinosa en tiempos de Felipe II (aunque menor en este último caso), como económico: el patrimonio del Arzobispo de Toledo era la mayor fortuna de Castilla con 250.000 ducados de renta anual. El clero era muy numeroso en la sociedad cervantina: en un censo castellano dan las cifras de 74.000 miembros entre el clero secular y regular mas una clientela del clero secular de otras 132.000 personas [1]. El clero era la única posibilidad de escapar de la miseria para mucha gente. La moralidad de esta población clerical era baja y poco ejemplar, en líneas generales. En el clero secular la convivencia con barraganas y los hijos naturales eran frecuentes, incluso en el alto clero en cuyo caso se pasaban canonjías e incluso obispados como herencia. En los conventos la disciplina era baja, especialmente en los femeninos donde una buena parte de las monjas lo eran a la fuerza ya que para la clase burguesa o noble las mujeres que no conseguían el matrimonio constituían un problema, no podían tener otra ocupación y podían ser un peligro para la honra familiar, de modo que el convento era la única salida posible. En estas condiciones la figura del galanteador de monjas era muy habitual. Pero en contraste con esta actitud libertina o poco ejemplar de buena parte del clero está la de la reforma de las órdenes religiosa como es el caso de la del Carmelo y los numerosos ejemplos de santos y místicos de este siglo, Santa Teresa, San Juan de la Cruz, San Ignacio, etc.
En el caso de la nobleza no hay que olvidar tampoco que bajo la espuma que representaba el conjunto de las grandes familias, los grandes de España, había toda una legión de pequeña nobleza rural o hidalgos, apegados a sus pequeñas posesiones o directamente en la miseria pero tratando de llevar una vida de apariencias, personaje éste el del hidalgo mísero o pícaro que se refleja muy bien en la literatura picaresca.
 
2º) La pobreza
Frente a los poderosos con sus privilegios existe una gran masa de pobres y desheredados, y en medio una débil clase media de comerciantes, profesionales y algunos gremios de artesanos, lo que hacía inevitable las tensiones sociales. La economía del común de las familias era muy frágil y fácilmente se podía pasar de una situación más o menos llevadera a la pobreza absoluta si el año era malo. La figura del pobre se institucionaliza, el propio Felipe II dicta normas para conceder la “cédula” de pobre a aquellos que realmente lo eran distinguiéndolos de los pícaros que lo fingían,  el pobre llega a ser una necesidad en una sociedad tan fuertemente religiosa sobre todo en las festividades religiosas como la Semana Santa. Esta aceptación de la pobreza como un hecho natural contrasta fuertemente con la visión calvinista de las sociedades capitalistas y emprendedoras de centro Europa, donde hay más oportunidades para el trabajo y donde al pobre se le desprecia considerándole un holgazán. A menudo el mendigo finge sus enfermedades para sacar más provecho de su situación, entrando en el mundo de la picaresca. Y también a menudo el mundo de la mendicidad y el del latrocinio se confunden o son vistos como la misma cosa.
Y un poco más allá de la picaresca está el mundo del hampa, que tan bien describe Cervantes en una de sus novelas ejemplares: “Rinconete y Cortadillo”. El hampa, a diferencia de hoy día, se organiza a escala urbana. Cervantes nos describe esta organización en la ciudad de Sevilla donde Monipodio es un auténtico reyezuelo que protege, controla y supervisa todas las actividades de sus asociados, y sin excluir sus connivencias con los propios alguaciles encargados de vigilarles. El Estado trata de mantener bajo control y vigilancia a este mundo, pero realmente no representa una amenaza para él, como sin embargo sí que lo eran los disidentes ideológicos o religiosos a los que sí se persigue con ahínco. Tampoco el hampa busca la destrucción de la sociedad de la cual vive parasitándola. A través de la justicia el estado se nutre de galeotes como fuerza bruta para mover sus naves, las galeras, ya que en el Mediterráneo se seguía navegando como lo hacían los romanos.
 
3º) La intolerancia religiosa.
Si la falta de una clase media poderosa creaba tensiones sociales, esta provenía sobre todo en la intolerancia religiosa y en la división de la sociedad entre cristianos viejos y cristianos nuevos: los conversos  o de origen converso. Tanto éstos como los moriscos son mirados con recelo por la población española. A los conversos se les teme (y se les envidia) por su fuerza intelectual sobre todo en este siglo en el que la amenaza está sobre todo en el exterior, en el contagio protestante e incluso Erasmista. De ahí el recelo de todo lo intelectual. Las autoridades llegan a preferir un clero menos ilustrado, pero más seguro o más sumiso. Lo trata Cervantes, con ironía, en su entremés “La elección de los alcaldes de Daganzo”, donde un aspirante alardea de analfabeto:
BACHILLER: ¿Sabéis leer, Humillos?
HUMILLOS: No, por cierto, ni tal se probará que en mi linaje haya persona de tan poco asiento, que se ponga a aprender esas quimeras que llevan a los hombres al brasero, y a las mujeres, a la casa llana [2].
A los moriscos se les temía por su posible connivencia con los turcos y piratas berberiscos, el gran enemigo de la cristiandad en ese momento. Contra éstos la intolerancia acabó con la expulsión al comienzo del siglo XVII (1609) y contra los primeros actuó implacable la Inquisición. A pesar del terror generalizado que provocó en la sociedad hay que decir que el pueblo, compuesto en su mayoría de  cristianos viejos, simpatizaba con esta institución y porque en su actuación atacaba tanto a grandes como a chicos, sin admitir privilegios.
La limpieza de sangre, junto con la honra de las mujeres, fue la obsesión de esta sociedad. De ahí el orgullo con el que miran al resto del país asturianos y vascos por no existir en su población prácticamente nada más que cristianos viejos y lo mismo ocurría con el campesinado de Castilla La Vieja ya que ni judíos y moriscos de Granada se habían afincado en el campo de Castilla La Vieja sino en las ciudades. Todo el mundo trataba de presumir de ser cristiano viejo y si no podía demostrarlo lo aparentaba. En el entremés El retablo de las maravillas Cervantes se refiere de forma divertida a esta gran obsesión de la época. Basándose en ello dos cómicos llegan a un pueblo a representar una función en la que les harán ver maravillas, visiones que no serían posibles para los que no fueran cristianos viejos. Los dos cómicos harán desfilar de palabra personajes, monstruos y catástrofes que todo el mundo finge ver; la farsa acabará con la llegada al pueblo de unos soldados que no admiten tales burlas y todo acabará a cuchilladas.
Con respecto a la intolerancia Cervantes también se ve inmerso en el rechazo que la sociedad española de finales del quinientos siente contra los moriscos y que acabaría con su expulsión. En una de las novelas ejemplares, El coloquio de los perros Cipíon y Berganza en que dos perros, dotados de habla, cuentan los engaños y trapacerías que cometen los amos a quienes han servido: carniceros, gitanos, pastores, moriscos, brujas, Cervantes hace una crítica acerba y xenófoba en el caso de los moriscos. Dice el perro Berganza al comienzo de su alocución:
... ¡Oh, cuántas y cuáles cosas  te pudiera decir, Cipión amigo, desta morisca canalla, si no temiera no poderlas dar fin en dos semanas!
 Años más tarde sin embargo Cervantes no puede mostrarse ajeno al drama humano que supuso esta expulsión y en la segunda parte de “El Quijote” dedica unos capítulos a los moriscos, como aquel en que sancho Panza se encuentra con un morisco de su pueblo, Ricote, el cual regresa a España disfrazado entre alemanes para rescatar su tesoro enterrado en el pueblo.  Conmueve la frase que Cervantes pone en boca de Ricote:
.. do quiera que estamos lloramos por España, que en fin nacimos en ella y es nuestra patria natural.
Y al drama de perder su propia patria se unía en no pocos casos que los expulsados eran también cristianos y por lo tanto mal acomodo habrían de tener en tierras musulmanas, como nos cuenta Cervantes en otro capítulo en el que aparece la bella morisca Ana Félix, la hija de Ricote, ambos cristianos.
Lo que no quita para que también ponga en boca del propio Ricote, en el capítulo 65 el discurso oficial y políticamente correcto cuando habla de la inflexibilidad de Bernardino de Velasco a quien se había encargado la expulsión de los moriscos. Cuando Don Antonio Moreno y el virrey tratan de favorecer a Ricote y su hija para que se queden en España, Ricote no cree que se consiga:
..porque no se le quede ni encubra ninguno de los nuestros, que como raíz escondida, que con el tiempo venga después a brotar, y a echar frutos venenosos en España, ya limpia, ya desembarazada de los temores en que nuestra muchedumbre la tenía ¡Heroica resolución del gran Filipo Tercero, e inaudita prudencia en haberla encargado al tal don Bernardino de Velasco!
 
 
4º) Esclavitud
No por extendida y aceptada también en otros países europeos la esclavitud, también presente en la sociedad española, no deja de ser abominable.
Así como la población india es declarada libre por Isabel la Católica y contra el mal trato a los indios se alzan constantemente las voces de religiosos como el Padre Las Casas, no se ven reparos morales en la utilización de esclavos negros ni siquiera por ilustres juristas como Fray Francisco de Vitoria o por Fray Tomás de Mercado, el famoso economista del reinado de Felipe II. La población esclava crece en América para la explotación agrícola y de las minas: Hacia 1570 hay unos 230.000 entre negros, mestizos y mulatos frente a 118.000 blancos y unos 9 millones de indígenas. En 1650 son ya 735.000 negros, 351.000 mestizos, 239.000 mulatos frente a  659.000 blancos mientras que la población india desciende a 8.475.000. Al menos hay que destacar como nota positiva el acusado proceso de mestizaje.
Además de su trabajo en las colonias también se utiliza al negro como esclavo doméstico en la Metrópolis. En una de las novelas ejemplares “El celoso extremeño” un personaje es un esclavo negro eunuco, llamado Luis, cuyo amo el acaudalado Carrizales ha puesto como custodio de su joven esposa Leonora para que ningún hombre pueda entrar en la casa. En el siglo XVI habría unos 50.000 esclavos domésticos en la España peninsular, sobre todo en Andalucía, siendo Sevilla el principal puerto negrero y en segundo lugar Valencia, aunque ambas ciudades por debajo de Lisboa. En el siglo XVII, debido a la crisis económica, el número de esclavos desciende y ya en el siglo XVIII es casi una anécdota.


Biografía de Cervantes
 
- 1547 nace Miguel de Cervantes probablemente el 29 de septiembre de1547. La fe de bautismo tiene fecha de 9 de octubre. Su padre Rodrigo era cirujano-barbero [3] de los que realizaban además de las tareas propias del barbero pequeñas intervenciones quirúrgicas como el tan frecuente remedio de las sangrías. Su madre Doña Leonor era de familia hidalga, de linaje conocido en el lugar de Arganda, por lo tanto con derecho a la titulación de doña, a diferencia de su marido aunque Rodrigo también reclamaba para él un origen noble. Titulación de doña que también usarán sus hijas. Tal vez en recuerdo de su padre Cervantes sitúa en “El Quijote” la figura del barbero maese Nicolás que acude a las tertulias de Don Quijote.
- 1551. La familia se traslada a Valladolid, capital de la corte en ese momento [4]. Son años de penuria y la familia trata de buscar fortuna en la corte. Dice Felipe II en carta dirigida a su padre Carlos V:
...en un año contrario queda la gente pobre de manera que no puede alzar cabeza en otros muchos...
Es en estos años cuando se publica la obra “El Lazarillo de Tormes”.
La mala fortuna persigue a la familia y tras haber pedido un préstamo de 45.000 maravedíes (6000 euros) y no poder devolverlo acaba el padre en la cárcel.
- 1553. Tras ser puesto en libertad el padre y huyendo de los acreedores la familia se traslada a Córdoba buscando la protección de los padres de Rodrigo que allí vivían. El padre de Rodrigo, Juan de Cervantes, es licenciado. Es allí donde Miguel va por primera vez a la escuela, al colegio de los jesuitas.
- 1558.  Al morir los dos abuelos en poco tiempo, la familia se traslada a Cabra, donde vivía un hermano de Rodrigo, donde estarán hasta 1563 para trasladarse después a Sevilla en busca de las mejores oportunidades que podía  ofrecer una gran ciudad como lo era Sevilla, la mayor ciudad de España en ese momento con 18.000 vecinos censados, unos 100.000 habitantes [5] mas un buen número de esclavos y mercaderes extranjeros. Cervantes pasa en Andalucía desde los 6 a los 19 años. Sevilla será el escenario de su novela Rinconete y Cortadillo y la segunda ciudad más nombrada en El Quijote, después de Zaragoza.
- 1566. Traslado a Madrid, que es ahora la capital de la monarquía. El motivo parece ser que la hermana mayor de Miguel acaba de tener una niña Constanza y para salvar la honra familiar tienen que buscar el anonimato de una nueva ciudad donde inventarán la historia que Constanza es viuda de un florentino Sante Ambrosio y se ha casado de nuevo con Nicolás de Ovando padre de la niña y queda en Sevilla. En Madrid Miguel emprende sus estudios de letras con uno de los mejores gramáticos: López de Hoyos rector del “Estudio de la Villa. Miguel sueña con ser un gran poeta en la corte de Felipe II como antes lo había sido su admirado Gracilaso de la Vega, poeta de la corte de Carlos V.
- 1568. Año horrible para la corona. Muerte del príncipe Carlos en dramáticas circunstancias y luego la de la reina Isabel de Valois, “la princesa de la paz”. Miguel de Cervantes escribe unas redondillas y una elegía recordando a la princesa, que su maestro incluye dentro de una publicación en la que como cronista de la villa y corte relata minuciosamente los sucesos de la muerte de la reina.
- 1569. Cuando todo parecía sonreír al futuro poeta un desafortunado suceso da al traste con esas esperanzas. En un lance callejero en el que intervienen las espadas Miguel hiere a otro caballero, un tal Antonio de Sigura, interviene la justicia y es condenado por los alcaldes de la villa a que le sea cortada la mano derecha, con público escarnio. El motivo de la reyerta pudo haber sido una ofensa a la honra familiar y muy probablemente en referencia a su hermana Andrea,  cuya honra nuevamente está bajo sospecha: Hay constancia notarial que por esas fechas Andrea ha recibido importantes regalos de un caballero italiano Giovanni Francesco Locadello. Los recuerdos de este suceso que marcó la vida de Miguel para siempre pueden estar presentes en la obra Los trabajos de Persiles y Segismunda, en la que se relata como el caballero Antonio también se ve envuelto en una disputa motivada por una ofensa a la honra familiar. A los 21 años Miguel de Cervantes tiene que huir de la justicia y  su carrera de poeta queda frustrada. Siempre estará pesaroso de no haber conseguido fama como poeta, a pesar de haberse afanado en ello toda su vida. Dice en la petición de licencia para que se imprimiera El viaje al Parnaso:
Yo que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo
- 1569. Cervantes huye a Italia y lo hace por Andalucía donde tiene parientes y amigos. Probablemente se embarca en el puerto de Cartagena confundido entre los soldados que se han alistado para la guerra de Flandes. Podemos seguir sus pasos por lo que se relata en una de las novelas ejemplares la de El licenciado Vidrieras cuyo protagonista Tomás Rodaja se encuentra con un capitán de los Tercios que le propone pasarse con él a Italia; Tomás acepta pero con la condición de que
... no se había de sentar debajo de bandera ni poner en lista de soldado.
Justo el anonimato que necesitaba Cervantes en su huida.
Después de una penosa travesía, como las que a menudo se tenían en el Mediterráneo arriba al puerto de Génova. Pasados unos días se separa de los soldados para viajar a Florencia y luego a Roma. A través de los relatos del licenciado se describe el gozo por el esplendor de las ciudades italianas y como no, también la belleza de sus mujeres.
En Roma Cervantes busca trabajo y lo encuentra entrando al servicio del cardenal Acquaviva como camarero, no sin conseguir antes las referencias que le solicita el cardenal, un certificado de limpieza de sangre según los imperativos de la época, a saber no ser ni moro, ni judío, ni converso ni reconciliado por el Santo Oficio tanto él como sus antepasados, papeles que ha de conseguir su padre en Madrid y enviados con urgencia.
- 1570. Los turcos atacan Chipre que se encuentra bajo mandato de Venecia. Acaban también de reconquistar Túnez que había sido tomada por Carlos V en 1535. Cervantes siente la llamada patriótica y se alista como soldado a los 23 años. En Mayo de 1571 El papa Pío V forma la Santa Liga contra los turcos a cuya llamada acude el rey Felipe II. La fuerza naval cristiana estará formada por la armada veneciana al mando de su almirante Veniero, la pontificia al mando de Marco Antonio Colonna y la española con el genovés Juan Andrea Doria y los españoles Álvaro de Bazán y Luis de Requesens y al frente de toda la armada cristiana Don Juan de Austria, hermanastro de Felipe II, quien acaba de dirigir la guerra de Las Alpujarras en España. Tras lentos preparativos que llegan a exasperar al capitán general pues se acaba el verano y por tanto las posibilidades de navegar sin contratiempos toda la flota concentrada en Mesina se echa a la mar y se dirige hacia Corfú y de allí al golfo de Lepanto donde se enfrenta a la armada turca el 7 de Octubre de 1571 obteniendo una gran victoria. La armada cristiana estaba formada por 200 galeras y unos 30.000 soldados y la turca por 260 galeras al mando de Euldj Alí, el gran marino de esta época como en tiempos de Carlos V había sido Barbarroja.
En la batalla participa Miguel de Cervantes y también su hermano Rodrigo que también se ha alistado como soldado. El comportamiento de Miguel será heroico ya que se encuentra enfermo pero a pesar de la calentura él solicita participar y en el lugar de mayor riesgo, en el esquife. Hay que tener en cuenta que estos barcos llevaban toda su artillería en la proa ya que la baja línea de flotación y el hecho de estar movido por remos impedía la colocación de cañones en los laterales. Miguel de Cervantes resultará gravemente herido en el pecho y en la mano izquierda que le quedará muy estropeada como él mismo dice, pero él estará toda su vida muy orgulloso de haber luchado
..en la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros.  (cita de El Quijote)
Cervantes pasa en Mesina el otoño de 1571 y el invierno de 1572 reponiéndose de sus graves heridas. Pensemos que entonces un enfermo tenía dos problemas, uno la enfermedad en sí y luego además sobrevivir al tratamiento del médico, tan amigos de sangrías y cosas por el estilo.
¿Por qué no se aprovechó la gran victoria de Lepanto para dar un golpe de gracia al poderío turco o al menos acabar con la piratería berberisca que asolaba las costas españolas? Unos hablan de atacar Constantinopla, otros de recuperar los santos Lugares. El propio rey Felipe II anota en el margen de la carta que le envía Don Juan de Austria relatándole los acontecimientos: escribir para que se preparen las galeras conquistadas a los turcos. Por una parte Venecia está más interesada en hacer las paces con los turcos para reanudar el comercio, como poco después ocurrirá. Por otra parte se tienen galeras pero faltan remeros y esto constituye un obstáculo insalvable en poco tiempo. Don Juan de Austria ha liberado a muchos de los galeotes de las naves cristianas en premio por la victoria y por supuesto a los 15.000 cristianos cautivos que iban como galeotes en las turcas. Felipe II quiere preparar hasta 200 galeras, cada una necesita como mínimo150 remeros. Los voluntarios para una vida tan dura son muy escasos, han de ser por tanto galeotes, es decir delincuentes condenados a galeras. El rey manda que se aceleren los procesos de la justicia y que se manden los penados cuanto antes a los puertos del Mediterráneo, pero el resultado no sobrepasa el millar. Además Francia e Inglaterra conspiran contra la España para abrir un segundo frente en los Países Bajos como efectivamente ocurre  cuando se produce el alzamiento de Brielle.
Cuando finalmente el rey ordena atacar a la flota española ya es demasiado tarde, ha pasado casi un año desde Lepanto. La armada cristiana no consigue esta vez enfrentarse a la turca que se refugia en la costa al amparo de los cañones de Navarino y el 7 de Octubre de 1572 Don Juan ordena la retirada. Los hermanos Cervantes también han participado en esta campaña.
Deshecha ya la Santa Liga al año siguiente Felipe II ordena una nueva campaña, esta vez contra Túnez y la Goleta, plazas que son tomadas casi sin resistencia y donde queda una guarnición de 8.000 hombres. La armada vuelve a Italia y Cervantes recala en Cerdeña, cuyo paisaje le inspiraría su novela La Galatea. Todos temen que la guarnición dejada en Túnez sea insuficiente para resistir el previsible contraataque turco, que efectivamente se produce al año siguiente. El auxilio no puede llegar a tiempo y toda la guarnición es muerta o hecha cautiva. Se establece así una especie de tablas en la pugna mediterránea entre Constantinopla y Madrid y a partir de este momento ambos desviarán su atención de este escenario.
Cervantes, hablando por boca del capitán cautivo en El Quijote tendrá un emocionado recuerdo para sus compañeros de armas caídos en La Goleta y Túnez y se dolerá de que hubiesen quedado solos y sin socorro. A ellos dedicará unos emocionados sonetos.
- 1575. Cervantes descansa en Nápoles donde se enamora de una de sus mujeres. No sabemos su nombre pero es la pastora Silena de La Galatea a través de la cual él recuerda ese amor:
 ¿Qué lazos, qué redes tienen,
Silena, tus bellos ojos,
que cuanto más huyo de ellos
más me enlazan y detienen?
Si hemos de buscar en el relato lo que pasó realmente, Cervantes se vio postergado y presa de los celos. Allí dejaría a su amada y tal vez a un hijo, el Promontorio de La Galatea.
Los Cervantes, Miguel y Rodrigo, deciden regresar a España. Miguel lleva en su poder una carta de recomendación del mismísimo Don Juan  de Austria y espera conseguir en la patria el justo premio por sus merecimientos en las campañas de Lepanto, Navarino, Túnez y La Goleta. Sin embargo según testimonios de compañeros de Cervantes no busca un destino administrativo sino proseguir su carrera de soldado con un ascenso.
 
- La cautividad (1575). Nuevamente la mala suerte acompaña a Cervantes, lo que sería una constante en su vida. En su viaje de vuelta una tempestad dispersa las naves y la galera Sol, la de los hermanos Cervantes, se queda descolgada circunstancia que aprovecha unas naves corsarias argelinas. Estas naves solían operar desde sus refugios en las costas francesas. Cervantes pasará cinco años cautivo en Argel. Los recuerdos de esa dura experiencia aparecerán a menudo en su obra, citaremos su última obra Los Trabajos de Persiles y Segismunda, la primera La Galatea, en el Quijote y en obras teatrales denominadas “comedias de cautivos” como Los baños de Argel , Los tratos de Argel (en esta obra uno de los personajes se llama precisamente Sayavedra), El gallardo español y La gran sultana.
Caer en cautividad era una desgracia muy frecuente para los hombres que se hacían a la mar, pero también para los que habitaban en pueblos próximos a la costa del levante español. En una sola noche la población de una aldea costera podía caer atrapada y ser conducida a Argel donde eran vendidos como esclavos. Una de las costas más castigadas era la granadina, donde existía un impuesto especial la “farda” para costear la construcción de torres de vigilancia.
Para un cautivo existían tres posibilidades:

  •     Pasar el resto de su vida en esa situación pasando de un amo a otro y siempre a expensas de la bondad o crueldad de cada uno de ellos.
  •     Intentar la fuga y exponerse en caso de fracasar a castigos muy duros o una muerte cruel, a menudo por empalamiento.
  •     Esperar la libertad que se podía conseguir por el pago de un rescate que podía venir desde España si la familia del cautivo tenía recursos económicos.  Los tratos para conseguir los rescates los llevaban a cabo los frailes trinitarios y mercedarios, cuyas órdenes se habían fundado en los siglos XII y XIII para auxiliar a los cautivos cristianos durante las Cruzadas.

Hay que decir que Cervantes da muestra de una gran entereza y valentía durante su cautiverio constituyéndose en un líder natural entre sus compañeros, a pesar de ser tan sólo un soldado.
A Miguel de Cervantes le perjudicaron las cartas de recomendación que llevaba encima, una de Don Juan de Austria y otra del virrey de Sicilia. Le consideraron un personaje importante y pidieron por su liberación un rescate muy elevado, 500 escudos de oro (unos 30.000 euros actuales), imposible para una familia con tan pocos recursos como la suya. De modo que decide optar por la fuga y lo intenta nada menos que cuatro veces. El primer intento huyendo a través del interior del país tratando de llegar a Orán fracasa. Entre tanto su familia mueve en España todos los resortes posibles y consigue reunir algún dinero para el rescate. El dinero es insuficiente para ambos hermanos y Miguel renuncia a favor de su hermano que consigue la libertad y aprovechando la ocasión prepara una nueva fuga,  entrega a su hermano cartas dirigidas al virrey de Valencia y escritas por importantes cautivos que le acompañan como son unos caballeros de la orden de San Juan. Intenta de esta manera que envíen desde Valencia o Baleares una fragata para que se aproxime a la costa en un día convenido para poder huir. Es también en esta ocasión cuando escribe su Epístola a Mateo Vázquez, el secretario real, toda ella en verso, para que anime al rey a organizar una campaña contra Argel aprovechando la tregua en Flandes (como se ve desde el cautiverio están muy bien informados de los sucesos de la corte). El nuevo intento de fuga fracasa también y Miguel dando pruebas de valentía se presenta ante el bey Hazan Bajá, gobernador de Argel, y que tenía fama de cruel, asumiendo toda la responsabilidad. Tal vez por esta valentía mostrada esta vez el bey es magnánimo en el castigo y lo mismo sucedería en los dos siguientes intentos de fuga. Resulta curioso que mientras para Hazan la fuerte personalidad de Cervantes no pasó desapercibida fuese luego completamente ignorado por su rey Felipe II.
Finalmente llega la liberación en septiembre de 1580. La familia de Cervantes ha conseguido reunir 300 escudos utilizando las dotes de sus hermanas y alguna estratagema legal como hacerse pasar su madre por viuda y pedir ayuda como tal para su hijo. Con ese dinero y con lo que aporta fray Juan Gil, el fraile trinitario que le rescata, Miguel consigue la liberación cuando ya estaba a punto de ser enviado a Constantinopla y perder para siempre la posibilidad de su libertad. Todavía habría de pasar un mes más en Argel en espera de las naves, tiempo durante el cual Cervantes no permanece inactivo sino que recopila testimonios de sus compañeros y elabora su Información de Argel, donde relata su cautiverio y da cuenta de su buen comportamiento siendo todo ello firmado por fray Juan Gil dando fe que todo ello es cierto. Con estos avales trata Cervantes de enfrentarse a su futuro con alguna garantía, ya que el no tenía el amparo de poderosas familias como algunos de sus compañeros.
 
- 1580 la vuelta a España. Tras el emocionado rencuentro familiar Cervantes se pone en camino en enero de 1581 hacia Portugal ya que es allí, en la villa de Tomar donde se encuentra la corte  en ese momento y él va en busca de algún empleo o favor real. Allí se encuentra Felipe II quien va a ser investido Rey de Portugal, al haber muerto en la campaña marroquí el príncipe heredero Don Sebastián, quedando entonces Felipe II como el candidato con mejores derechos al trono. Cervantes sigue con su mala suerte: no es un buen momento para que un castellano consiga favores ya que casi todos se otorgan a los portugueses pues  el rey quiere mejorar la imagen de un rey que conquista el trono por las armas de los tercios del Duque de Alba y la armada de D. Álvaro de Bazán. Tan solo consigue un encargo menor y ocasional que consiste en hacer de mensajero real yendo a Orán. Cumplido el encargo vuelve a Lisboa donde estará casi año y medio hasta que ya aburrido decide volver a Madrid y buscar fortuna en su antigua afición, las letras.
En Madrid se encuentra con antiguos compañeros y hace nuevos amigos, entre éstos dos con los que tiene mayor afinidad Luis Gálvez de Montalvo y Pedro Laínez. Son también escritores pero sus coincidencias son más amplias, los tres comparten un cierto recelo y desengaño con respecto a su rey. Laínez había sido ayuda de cámara del príncipe Carlos hasta que fue encarcelado por su padre y Gálvez de Montalvo ha tenido una experiencia más desagradable ya que se había enamorado de una dama de la corte Doña Magdalena Girón, la cual parecía corresponderle, pero en la que también había puesto sus ojos el rey. Para apartarla de él el rey la había entregado en matrimonio a un noble portugués.
Siguiendo el ejemplo de su amigo Gálvez de Montalvo que acaba de publicar una novela pastoril El pastor de Fílida Cervantes hace lo propio y se inicia como escritor en Madrid escribiendo una novela pastoril La Galatea. Incluso en un género tan bucólico como este sus recuerdos de cautivo tan recientes le hacen escribir un capítulo en el que describe el pillaje turco de una aldea catalana. Tiene también un recuerdo para su amada napolitana e incluso, aunque un tanto camuflada en el centro de la obra, una crítica de la corte y el rey. No alcanzó ningún éxito esta obra y nunca llegaría a escribir la segunda parte prometida. El mismo Cervantes nos confiesa en el diálogo entre el cura y el barbero que están haciendo el escrutinio de libros de El Quijote
.. es menester esperar la segunda parte que promete; quizá con la enmienda alcanzará del todo la misericordia que ahora se le niega...
No obstante La Galatea no se publicará hasta 1585. Entre tanto Cervantes escribe obras de teatro, la única manera de conseguir algunos ingresos. En la segunda mitad del siglo XVI el teatro se ha hecho muy popular, se representa en corralas a las que acuden incluso miembros de la nobleza, el pueblo en la cazuela y patio y los nobles o pudientes en balcones y palcos. En la década de los 80 compuso unas veinte o treinta piezas teatrales ajustándose al modelo clásico o aristotélico: unidad de acción, de lugar y de tiempo. Solamente se conservan dos [6] Los tratos de Argel y La destrucción de Numancia, ambas imbuidas de sentimientos patrióticos. Más tarde con el éxito arrollador que alcanzó Lope de Vega todos los autores siguieron su estela y abandonaron las normas clásicas. Al final de su vida, en 1615, Cervantes publicará la obra Ocho comedias y ochos entremeses nuevos nunca representados, en cuyo prólogo indica refiriéndose a esta primera etapa
 "Compuse en este tiempo hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza; corrieron su carrera sin silbos, gritas ni barahúndas"
No obstante la obra teatral de Cervantes ha quedado siempre en un segundo plano debido por un lado al éxito de Lope y por otro a su propio éxito en el género de la novela. Puede decirse que hasta la aparición de Lope ningún otro autor teatral alcanza su altura.
- 1584 matrimonio de Cervantes. De las relaciones amorosas que tiene Cervantes con una mujer casada, Ana Franca, nacerá una hija, Isabel. Situación peligrosa, no solo por el rechazo social ante esta situación teniendo en cuenta la estricta moralidad de la época, sino porque la propia justicia autorizaba al marido ultrajado a matar a la mujer adúltera y al amante o incluso a sustituir al verdugo en la ejecución si había un juicio previo.
Fuese por miedo, precaución o necesidad de asentar la cabeza y encauzar su vida, lo cierto es que tan solo un mes después, en diciembre de 1584 se casa Cervantes con una mujer hidalga del pueblo de Esquivias. Cervantes conoce a la que había de ser su esposa, Catalina de Salazar, con ocasión de una visita que realiza a la viuda de su amigo Pedro Laínez, Juana Gaitán, que también reside en Esquivias, con motivo de haber encontrado entre los papeles de su esposo fallecido un Cancionero inédito.
Durante 2 años 1585-1586 alterna sus estancias entre Esquivias y Madrid. Tiene entrevistas con  empresario de teatro Velázquez, precisamente el padre de Elena Osorio, famosa por su belleza, y con quien mantenía relaciones amorosas Lope de Vega. Tal vez las intenciones de Cervantes son asociarse con el empresario teatral ya que por entonces realiza un viaje a Sevilla para pedir un importante préstamo. De esa época arranca la enemistad entre Lope y Cervantes. Lo cierto es que en poco tiempo, primavera de 1586, devuelve el préstamo con pérdidas y tal vez herido en su amor propio por el éxito arrollador de Lope, deja el teatro, se refugia en Esquivias y cuelga la pluma durante largo tiempo.
- 1587. Cervantes abandona su hogar de Esquivias. Deja a su mujer con la que ya solo se reunirá en cortos periodos de tiempo en el futuro. No se conoce ninguna queja por parte de Catalina de Salazar por esta vida de separación matrimonial, ella siguió viviendo su apacible vida rural; bien pudiera decirse que cumplía a la perfección su papel de perfecta casada siguiendo la norma de fray Luis de León. ¿Cuál  fue la causa de esta “espantá” de Cervantes? Tal vez la monotonía de la vida de Esquivias demasiado calmosa para un soldado de los tercios, tal vez la necesidad de probar fortuna en otra parte o tal vez la misma esterilidad de su esposa y la frustración consiguiente del escritor. Lo cierto es que deja su casa y ya no vuelve en mucho tiempo. Desde Toledo le mandará a su mujer un poder para que actuase con entera libertad en la gestión de la hacienda familiar.
Se instala en Sevilla y obtiene el  cargo de comisario real de abastos para la Armada Invencible. Ejercerá su cargo imbuido del fervor patriótico que en esos momentos recorre Castilla: España se prepara para la guerra contra Inglaterra. El enfrentamiento y la desconfianza mutua entre Inglaterra y España, ya anterior por los apoyos de Inglaterra a los rebeldes de los Países Bajos, alcanzan ahora su punto máximo por la anexión de Portugal. La marina inglesa lleva tiempo preparándose para el enfrentamiento y con Hawkins ha renovado su flota que ahora es superior en velocidad y artillería a la española. En 1587 Francis Drake ha llegado a asaltar Cádiz, entrando y saliendo de la bahía sin dificultad. El rey urge a Álvaro de Bazán a una acción inmediata pero el almirante no obedece, quizás resentido al conocer que el rey no le tiene asignado como general jefe de los tercios que han de invadir Inglaterra, sino a Alejandro Farnesio. Tras la muerte de Bazán es nombrado el Duque de Medina Sidonia. El rey no hace caso de los consejos de éste y de los de Alejandro Farnesio que no ven viable la empresa. El rey sigue adelante porque su empresa tiene el apoyo divino. La derrota de la “Invencible” en el verano de 1588 no será por los elementos sino por la superioridad inglesa.
Ante el desastre cunde el desánimo entre la población española: Flandes es imposible de dominar, Francia está inquieta y Inglaterra resulta invencible. Drake dirige una expedición que ataca La Coruña y Lisboa pero no consigue ningún resultado, al menos defensivamente España sigue siendo superior.
Aunque Cervantes escribe versos patrióticos tanto antes como después del desastre, está desengañado [7] y quiere marchar a América pero optando a cargos de cierta importancia (contaduría del Nuevo Reino de Granada, gobierno de Soconusco, contador de las galeras de Cartagena o corregidor de La Paz). La respuesta negativa del Consejo de Indias le hace seguir otros cuatro años como comisario de abastos, cargo que le creará innumerables problemas: conflictos con los cabildos eclesiásticos, denuncias e incluso la cárcel, aunque tan solo  durante unos días, acusado de vender parte de las requisas de trigo, acusación injusta ante la que sale en su defensa su jefe Pedro de Isunza. Al poco tiempo es su propio jefe el que resulta acusado y Miguel de Cervantes sale en su defensa y fiador en carta dirigida al propio rey, en un tono algo retador. De resultas de todo queda cesante.
- 1594. De nuevo es llamado para realizar el empleo de recaudador  de contribuciones, cargo más interesante económicamente paro también más arriesgado ya que el sistema que sigue la administración es que el recaudador asegure una cantidad fija al Consejo de Hacienda y recibiendo como gratificación todo lo que recaudase de más en el área asignada. En 1595 pierde toda su hacienda al depositar la recaudación en casa de un banquero, Simón Freire, que quiebra o se da a la fuga.
- 1596. Nuevo asalto a Cádiz. Bancarrota de la hacienda real. El pueblo empieza a quejarse y se extiende el dicho:
... Si el rey no muere,
El Reino muere.
Cervantes abandona su empleo de recaudador de impuestos.
- 1597. Prisión para Cervantes. Ingresa en la cárcel real de Sevilla acusado de “alcance” en las cuentas de Hacienda, es decir haber entregado menos de la cantidad fija pactada, castigo excesivo ya que el juez Gaspar de Vallejo le pide como fianza toda la cantidad pactada, 2.500.000 maravedí en lugar de los 80.000 que adeudaba. Estará medio año hasta abril de 1598. Allí probablemente, Cervantes a los 51 años engendra el primer “Quijote” como un breve cuento, lo que viene en llamarse el “pequeño Quijote” [8].
Cabe indicar que el régimen penitenciario de entonces era muy diferente del actual. La cárcel no era un lugar para cumplir una condena, sino el lugar en espera de una sentencia. El Estado se inhibía de la alimentación y cama de los presos. Esto era un negocio del alcaide que vendía estos servicios, alcaide que probablemente habría comprado o arrendado el puesto y tenía que obtener unos beneficios.
Pasará el resto del año en pequeños negocios de trapicheo, compraventa e incluso como prestamista (presentándose como “criado del rey”).
- 1598. Muerte del rey Felipe II.
- 1599. Vuelta a Madrid, tanto por la peste declarada en Sevilla como por la muerte de Ana Franca, ante lo cual acude a socorrer a su hija Isabel, que quedará alojada en casa de su hermana Magdalena y aprendiendo en el negocio familiar de costura. Cervantes tiene ya escritas dos novelas cortas: Rinconete y Cortadillo y El curioso impertinente.
- 1600-1602. Pasa estos años con estancias entre Esquivias y Toledo. Continúa escribiendo: “La fuerza de la sangre” y “La ilustre fregona”. Su “cuento” sobre el Quijote circula como manuscrito y tiene éxito, de modo que se anima a continuarlo para lo que se inventa la historia del manuscrito que ha escrito Cide Hamete Benengeli y que él compra a un muchacho. A partir de ahí el libro crece en aventuras y se va convirtiendo en una gran novela. Se nota que el autor se encuentra a gusto con los personajes que ha creado. Aprovecha esta continuación del libro para dar rienda suelta a su gusto por el género pastoril que le permite dar salida a su vena de poeta. Destaca el episodio de los galeotes que es un alegato contra la injusticia que estaba sufriendo el pueblo (y él tiene muy reciente), además de acosado por el hambre han de sufrir duros castigos como son las galeras tan solo por pequeños hurtos (tres años de galeras por robar una canasta de ropa blanca). Utiliza los escenarios de las ventas para urdir historias muy entretenidas.
Mientras, con el nuevo rey Felipe III se inaugura el régimen de los validos, fenómeno que no es el único en la Europa del momento ya que en Inglaterra también Jacobo I delega en el duque Buckingham y en Francia pronto aparecerá la figura de Richelieu. La diferencia entre uno u otro país será la categoría de los validos y Lerma es un personaje corrupto y que corrompe a su alrededor. El rey solo piensa en su diversión y todas las noches malgasta enormes sumas en juergas y juegos de naipes. Mientras tanto El duque de Lerma procura deshacerse de todos los anteriores ministros de Felipe II que pudieran hacerle sombra: manda a Cristóbal de Moura a Portugal, el conde Chinchón desterrado, el duque de Osuna a Nápoles, etc., y para evitar la influencia de la emperatriz María, la tía del rey que están en el convento de las Descalzas Reales, traslada la corte a Valladolid y solo volverá cuando haya muerto. Este régimen es perverso en sí mismo ya que para poder mantenerse en el poder se rodean de gente mediocre que no pueda discutir las órdenes ni rebelarse ante la corrupción. El propio Lerma llega a delegar en Rodrigo Calderón, marqués de Siete Iglesias. España obtiene sin embargo el beneficio de la paz ya que estos validos no se atreven al riego de una guerra que podría provocar su caída. España está en paz con Inglaterra después de la muerte tanto de Felipe II como de Isabel I [9] , los encarnizados rivales, con Francia por la paz de Vervíns firmada ya en vida de Felipe II, pero sobre todo por el asesinato de Enrique IV de Borbón que tenía planes muy ambiciosos de expansión, y por la tregua de 12 años firmada en los Países Bajos con Holanda.
-1604. Cervantes reúne a toda la familia en Valladolid. Al trasladarse la corte el negocio de costura que regentaban en Madrid sus hermanas Magdalena y Andrea también ha de trasladarse ya que sus principales clientes son de la nobleza que ahora sigue a la corte. Allí alquila Cervantes una casa de dos plantas con cuatro viviendas, junto al hospital de la Resurrección, donde se alojarán sus hermanas con Constanza la hija natural de Andrea, Isabel la hija natural de Cervantes y éste con su esposa. También se han trasladado allí sus amistades de Esquivias como Juana Gaitán y Luisa de Montoya. La esposa de Cervantes se volverá pronto a Esquivias seguramente incapaz de vivir bajo las “órdenes” de Andrea.
Cervantes termina El Quijote y se publica en Valladolid y Madrid. Tiene un enorme éxito y se hacen más ediciones, algunas “piratas” en Lisboa, Zaragoza o Valencia. Poco después se edita en otros países europeos.
Y nuevamente la mala suerte de Cervantes que le acompaña hasta el final de su vida. Un incidente lamentable lleva a toda la familia a la cárcel, serán solo dos días pero hará  que toda la familia se disperse de nuevo. El asunto estuvo motivado por el asesinato de Gaspar de Ezpeleta a las puertas de la casa de los Cervantes. A pesar de las declaraciones de un criado de la víctima que apuntaban  a una venganza de marido engañado ya que Ezpeleta frecuentaba a una mujer casada, el alcalde Villarroel que instruye el caso y que se da cuenta de la importancia de la familia cuya honra va a ser afectada, desvía el proceso encausando a la familia Cervantes aprovechando la mala fama de “las Cervantas” que también reciben a caballeros en su casa como apunta alguna vecina  insidiosa. Como se ve la buena fama de El Quijote no alcanza a su autor que sigue siendo un desconocido.
- 1606. De nuevo la familia en Madrid. Estos últimos años están llenos de zozobras  y penas. El dinero que le proporcionan sus obras no es suficiente y vive en la pobreza. Hasta seis veces se cambia de casa. Y a esto se añade los disgustos que le da su hija Isabel. Ésta se ha casado con Diego Sanz del Águila pero enseguida tiene relaciones amorosas con Juan de Urbino, secretario de los príncipes de Saboya, de las que nacerá una hija ilegítima también llamada Isabel. Al poco muere el supuesto padre y ha de intervenir Cervantes ya que Juan de Urbino es un hombre casado. Cervantes concierta una dote de 2000 ducados con Juan de Urbino y se busca un marido complaciente.  La pronta muerte de la pequeña Isabel, a los cuatro años, hace que este Juan de Urbino se niegue a entregar la dote por lo que se establecerán pleitos que amargarán la vida de Cervantes.
En los años siguientes se produce un aumento de la religiosidad que se apodera de toda la familia Cervantes (de los mayores). En 1609 tanto Andrea como Catalina de Salazar ingresan en la Orden Tercera de San Francisco. En 1610 lo hace Magdalena y Miguel en la Hermandad de Esclavos del Santísimo Sacramento.
- 1613- 1615. Entre 1613 y 1615 Cervantes entrega lo mejor de su obra literaria. Aparecen las Novelas ejemplares, Viaje del Parnaso (1614), Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615) y la Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615 también), anunciada por el autor al final de la primera.
 
Entre 1590 y 1612 Cervantes fue escribiendo una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de las Novelas ejemplares. En la literatura española no había entonces tradición de novela corta: las que circulaban eran adaptaciones o traducciones de los novellieri italianos. Cervantes españolizó el género y lo ennobleció, creando la novela corta en la literatura castellana. En las novelas de lances amorosos aparecen con frecuencia los problemas que aparecían en la vida amorosa de los españoles: la obsesiva preocupación por la honra de las mujeres, las madres solteras, que Cervantes vivió muy de cerca en su familia, (La fuerza de la sangre, La señora Cornelia, La ilustre fregona ) y los matrimonios a menudo tan desiguales entre hombres ya ancianos y jóvenes doncellas que a menudo terminaban en adulterio (El celoso extremeño). Sigue también presente en ellas sus recuerdos de cautivo (El amante liberal, La española inglesa) y de su vida de soldado en Italia (El licencia Vidriera). Capítulo aparte merece la novela Rinconete y Cortadillo donde describe con gran realismo el mundo del hampa sevillana que él conocía tan bien. En la novela El coloquio de los perros Cipíon y Berganza en que dos perros, dotados de habla, cuentan los engaños y trapacerías que cometen los amos a quienes han servido lo que le sirve a Cervantes para hacer una crítica de los defectos humanos personificados en carniceros, gitanos, moriscos, brujas, etc.
Antes de escribir la segunda parte de El Quijote, Cervantes vuelve a su antigua afición por el teatro componiendo comedias y entremeses, pero no encuentra quien se las represente e incluso tiene dificultad en publicarlas, no lo conseguirá hará hasta 1615. La vida popular asoma fresca y jugosa sobre todo en los entremeses. Hay dos de ellos que merece la pena resaltar por lo que tienen de reflejo del pensamiento de la época. En La elección de los alcaldes de Daganzo Cervantes se burla del recelo popular a todo lo intelectual, como acto reflejo por el miedo a La Inquisición, y un analfabeto se presenta como candidato muy orgulloso de su ignorancia intelectual y de ser cristiano viejo. En El retablo de las maravillas Cervantes se refiere de forma divertida a la gran obsesión de la época: La limpieza de sangre. Todo el mundo quería ser o aparentar esta condición. Basándose en ello dos cómicos llegan a un pueblo a representar una función en la que les harán ver maravillas, visiones que no serían posibles para los que no fueran cristianos viejos. Los dos cómicos harán desfilar de palabra personajes, monstruos y catástrofes que todo el mundo finge ver; la farsa acabará con la llegada al pueblo de unos soldados que no admiten tales burlas y todo acabará a cuchilladas. Cervantes se nos muestra, una vez más, como la obligada referencia para conocer la vida del pueblo en la España del quinientos: en los entremeses aparecen con frecuencia maridos burlados, casadas desenvueltas y alegres, busconas, labriegos ignorantes y hasta hampones. Y un dato curioso el entremés El viejo celoso aborda el mismo problema que la novela El celoso extremeño: la joven doncella “malmaridada” con un viejo, pero mientras en la novela retoca varios aspectos antes de publicarla (la obra había sido escrita anteriormente), de forma que la joven parece no haber consumado su adulterio, en cambio en la obra teatral no se persigue ningún fin moralizante y la joven esposa engaña a su marido desbordando satisfacción; ¿sería por ese impulso de fervor religioso que le entró a Cervantes unos años atrás?.
En 1614 cuando Cervantes tiene muy avanzada la segunda parte de El Quijote aparece “El Quijote” de Alonso Fernández de Avellaneda lo que espolea al escritor para acabar su segunda parte cuanto antes.  El autor del falso Quijote, escondido bajo el seudónimo, le ha ofendido en el prólogo y por otra parte Cervantes no quiere dejar a su mejor obra sin su segunda parte prometida, no quiere que se repita el caso de La Galatea, podría decirse que prolonga un poco su vida para conseguirlo ya que poco después de publicar fallecerá Cervantes. En esta segunda parte Cervantes quiere dar más protagonismo a su gran creación, el personaje de Sancho Panza, quiere mostrárnoslo de gobernador de su prometida ínsula Barataria y a través de él y de los propios consejos de Don Quijote mostrar el buen sentido de justicia del propio autor, tal vez indicarnos que muy bien podría haber él servido para gobernador o para ocupar uno de esos puestos importantes en la Administración del estado por los que tanto pugnó y nunca consiguió. Esa es probablemente la razón por la que sitúa la acción en Aragón donde el régimen más feudal aún existente posibilita la existencia de señoríos, como el de los duques de la novela, es decir de territorios donde los nobles administran la justicia y pueden nombrar gobernadores, de esa forma a través de la donación que hará el duque a Sancho se verá cumplida la promesa del gobierno de la ínsula prometida por Don Quijote.
- 1616. Profesa el 2 de abril en la Orden tercera de san Francisco. Dedica al conde de Lemos su obra póstuma Los Trabajos de Persiles y Segismunda (que su mujer publicará una año más tarde). Muere el 22 de Abril en su casa madrileña de la calle del León.
 


Cronología
 
1547 Nacimiento de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares. Carlos V vencedor en la batalla de Mühlberg. Mueren Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra.
1552 La familia Cervantes en Valladolid. Rodrigo, el padre, encarcelado por deudas
1553 Los Cervantes en Córdoba
1555 Carlos V abdica en Bruselas
1556 Felipe II inicia su reinado.
1558 Muerte de Carlos V y de Maria Tudor reina de Inglaterra y esposa de Felipe II. Inicia su reinado Isabel I de Inglaterra.
Los Cervantes se trasladan a Cabra.
1559 Paz de Cateau-Cambrésis entre Felipe II y Enrique II de Francia. Boda de Felipe II con Isabel de Valois.
1561 Felipe II traslada la corte a Madrid.
1563 Termina el concilio de Trento. Se inicia la construcción del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
1564 La familia Cervantes en Sevilla.
Nacimiento de William Shakespeare.
1566 Los Cervantes se trasladan a Madrid, seguramente para esconder el nacimiento de una hija natural de la hija mayor Andrea.
1567 Llega a Bruselas el duque de Alba: comienzo de la represión contra los calvinistas.
1568 Cervantes discípulo de López de Hoyos en el Estudio de la villa de Madrid.
Muerte en prisión de palacio del príncipe Carlos. Muerte de la reina.
Rebelión de los moriscos granadinos en Las Alpujarras. Don Juan de Austria al frente de la represión contra los moriscos.
Ejecución de los condes Egmont y Horn en Bruselas.
1569 Orden del Consejo Real de busca y captura contra Cervantes. Por reyerta de espadas ha herido a un tal Antonio Sigura y es condenado a que se le corte la mano derecha con público escarnio.
Cervantes huye a Italia.
1570 Cervantes en Roma al servicio del cardenal Acquaviva, como camarero.
Caída de Túnez tomada por los turcos. Turquía ataca a Chipre y por lo tanto en guerra contra Venecia.
En el verano Cervantes se alista en los tercios viejos en la compañía de Diego de Urbina. También lo hace su hermano Rodrigo.
Termina la guerra de Las Alpujarras. Los moriscos granadinos son expulsados de Granada y repartidos por las dos Castillas, Extremadura, Murcia y Andalucía occidental.
1571 Se firma en mayo La Santa Liga contra los turcos, entre el papa Pio V, España y Venecia. Don Juan de Austria al frente de la armada. Victoria de la armada cristiana en Lepanto (7 de Octubre) donde Cervantes es herido de gravedad.
1572 Cervantes también participa en las acciones de Modón y Navarino de la armada española contra los turcos.
Sublevación de los holandeses contra Felipe II: pérdida de Brielle.
Fray Luis de León es apresado por la Inquisición.
1573 Cervantes participa en la toma de La Goleta y Túnez. Venecia firma la paz con Turquía cediendo Chipre.
1574 Cervantes en Génova, Cerdeña, Nápoles y Palermo como “soldado aventajado”.
El almirante turco Euldj Alí recupera Túnez y La Goleta.
El duque de Alba sale de los Países Bajos.
1575 Los hermanos Cervantes (Miguel y Rodrigo) parten desde Nápoles para España en la galera Sol. Tras una tormenta su galera es apresada por naves argelinas que los llevan cautivos a Argel.
Bancarrota de la hacienda española.
1576 Primer intento de fuga de Cervantes. Fracasado.
Saqueo de Amberes por los tercios viejos.
Fray Luis de León recupera la libertad y vuelve a su cátedra de Salamanca.
1577 Segundo intento de fuga de Miguel de Cervantes. Su hermano Rodrigo consigue la libertad por el pago del rescate. A través de él, Miguel dirige la Epístola a Mateo Vázquez, secretario de Felipe II, toda ella en verso, instando a la conquista de Argel.
Don Juan de Austria en los Países Bajos.
1578 Tercera tentativa de fuga de Cervantes.
Asesinato de Escobedo, secretario de Don Juan de Austria.
Muerte de Don Juan de Austria en los Países Bajos
1579 Cuarto intento de fuga de Cervantes.
Alejandro Farnesio consolida el dominio español en los Países Bajos meridionales con la formación de la Unión de Arras, réplica de la Unión de Utrech de los holandeses.
1580 Rescate de Cervantes por los trinitarios, el 19 de septiembre.
Felipe II ordena la invasión de Portugal. Muerte de la reina Ana de Austria.
1581 Cervantes va a la corte en Portugal buscando empleo, no consigue mas que una misión: llevar un mensaje real a Orán. Nueva estancia en Lisboa: no consigue ninguna recompensa real. Vuelve a Madrid.
Holanda se proclama independiente bajo el gobierno de Guillermo de Orange.
1582 Cervantes estrena la obra teatral Los tratos de Argel
1583 Amores de Cervantes con una mujer casada, Ana Franca.
1584 Cervantes estrena la obra teatral Numancia. Nace Isabel la hija de Cervantes y Ana Franca. Cervantes se casa en Esquivias con Catalina de Salazar.
Asesinato de Guillermo de Orange.
1585 Cervantes publica su novela pastoril La Galatea. No obtiene éxito.
Éxitos militares de Alejandro Farnesio: toma de Amberes
1586 Cervantes entre Esquivias y Madrid.
1587 Cervantes deja la pluma y abandona Esquivias. Larga estancia en Sevilla como comisario de abastos de la Armada española.
Drake saquea Cádiz. Maria Estuardo es ejecutada en Londres.
1588 Derrota de la Armada Invencible.
1589 Cervantes sigue como comisario de abastos.
Drake fracasa en sus ataques a Lisboa y Coruña.
En Francia la casa de Borbón, con Enrique IV, sucede a la de Valois.
1590 Cervantes solicita un destino en las Indias que le es denegado.
Fuga de Antonio Pérez a Aragón.
1591 Cervantes continúa al servicio del rey por tierras andaluzas. Su ayudante, Nicolás Benito, es denunciado por abusos y Cervantes evade su responsabilidad gracias a la mediación de su jefe Pedro de Isunza.
Revuelta popular en Aragón para liberar a Antonio Pérez, que se fuga a Francia.
1592 Cervantes en la cárcel de Castro del Río por venta ilegal de trigo, hasta que de nuevo la mediación de Isunza le deje en libertad.
1593 Cervantes pasa de comisario de abastos a recaudador de Hacienda.
1594 Carta autógrafa de Cervantes a Felipe II sobre sus recaudaciones en el reino de Granada.
1595 Cervantes pierde su fortuna por quiebra del banquero Simón Freire.
Enrique IV declara la guerra a España.
La flota inglesa mandada por Hawkins y Drake es rechazada en su asalto a las plazas españolas de ultramar (Las Palmas de Gran Canaria, Puerto Rico y Panamá.
1596 Cervantes abandona su oficio de recaudador de impuestos.
Alianza de Inglaterra, Francia y Holanda contra Felipe II.
Nueva bancarrota de la Hacienda Real.
1597 Prisión de Cervantes en la Cárcel Real de Sevilla por “alcance” en las cuentas con Hacienda (es decir entrega de una cantidad menor que la convenida). En la cárcel se gesta el “primer Quijote”. Al salir sigue viviendo en Sevilla dedicado al trapicheo y negocios varios.
1598 Paz de Vervins, con Francia: España reconoce a Enrique IV como rey de Francia.
Muerte de Felipe II. Le sucede su hijo Felipe III. Comienza el régimen de validos con El duque de Lerma.
1599 La hermana de Cervantes, Magdalena, recoge en su casa a Isabel, la hija de Cervantes, que ha quedado huérfana.
1600-1602 Cervantes entre Toledo y Esquivias. Sigue escribiendo El Quijote y algunas novelas ejemplares.
Felipe III traslada la corte a Valladolid.
1603 Estancia de Cervantes en Madrid con sus hermanas Andrea y Magdalena, con su sobrina Constanza y su hija Isabel.
Muere en Inglaterra la reina Isabel I.
1604 Cervantes reúne en Valladolid a toda su familia, incluida su mujer. Primera impresión de El Quijote (primera parte).
Paz con la Inglaterra de Jacobo I.
1605 Éxito nacional e internacional de El Quijote.
A finales de junio los Cervantes se ven mezclados en el proceso por el asesinato de Gaspar de Ezpeleta. Toda la familia, excepto la mujer de Cervantes, pasa dos días en la cárcel.
1606 Dispersión familiar. Cervantes se instala en Madrid con sus hermanas. Mientras su mujer ha vuelto a Esquivias. Su hija Isabel se casa con Diego Sanz pero mantiene relaciones con Juan de Urbina.
La corte vuelve a Madrid. Sigue de privado el duque de Lerma.
1607 Nace la nieta de Cervantes, hija de Juan de Urbina y no de su yerno.
Nueva bancarrota de la Monarquía hispana.
1608 La  hija de Cervantes queda viuda y se casa de nuevo con Luis de Molina aunque sigue manteniendo las relaciones con Juan de Urbina.
1609 Fervor religioso en la familia Cervantes. Él mismo se hace miembro de la Congregación de los Esclavos del Santísimo Sacramento, su mujer y hermanas ingresan como novicias en la Orden Tercera de San Francisco. Muerte de su nieta y de su hermana Andrea.
Comienza la expulsión de los moriscos.
1610 Viaje a Barcelona con el séquito del conde de Lemos que ha sido nombrado virrey de Nápoles. Se frustra su intento de acompañarle a Nápoles.
1613 Cervantes ingresa en la Orden Tercera de San Francisco.
Aparecen las Novelas Ejemplares
1614 Aparece el falso Quijote de Avellaneda.
Cervantes publica el Viaje al Parnaso
1615 Publicación de la segunda parte de El Quijote y de Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados.
1616 Dedica al conde de Lemos su obra Los trabajos de Persiles y Segismunda que su mujer publicará un año después.
Muere el 22 de abril en su casa madrileña de la calle del León. Es enterrado en el cercano convento de las Trinitarias descalzas.
William Shakespeare muere el 3 de mayo.
 
NOTAS:
[1] La población española a finales del XVI sería de unos 7.000.000
[2] El prostíbulo
[3] Distíngase del cirujano-físico que era el que había estudiado una carrera y estaba licenciado.
[4] Es regente en ese momento Maria, hermana de Felipe II, casada con el archiduque Maximiliano II emperador de Alemania.
[5] Compárese con ciudades como Burgos con unos 2000 vecinos.
[6] En fechas recientes ha aparecido La Jerusalén
[7] Acaban de ocurrir los sucesos de Antonio Pérez (prisión y fuga), saliendo a la luz la implicación del monarca en la muerte de Escobedo.
[8] Hasta el capítulo VIII de la aventura de los molinos de viento y combate con el vizcaíno.
[9] Y sobre todo por la eficaz labor diplomática del conde Gondomar que se hace amigo de Jacobo I

Equipo Diseño y Web Master: Marina Barrio - Juan V. 2008
Contacto: encuentros3cantos@yahoo.es