JUAN MARÍA VENDRELL SANROMÁ
Falleció el pasado 9 de abril
La muerte del pintor Juan María Vendrell Sanromá, ‘Van
Drell’, deja la cultura tricantina huérfana de su artista
más destacado. Su pintura imaginativa, colorista y radicalmente
original deja, junto a su gran implicación en la vida cultural
local, una huella tan indeleble como su firme compromiso con el PSOE de
Tres Cantos, al que honró el año pasado figurando a
título simbólico como último candidato de su lista
electoral
El “pintor de sueños, colores y mitos” Juan María
Vendrell Sanromá, conocido artística y popularmente por
su seudónimo Van Drell, falleció el pasado 9 de abril a
los 86 años tras completar un rico y fantástico viaje
personal teñido siempre de sensibilidad, de fantasía y de
compromiso con los demás. Inquieto y apasionado, vitalista y
curioso, Van Drell supo labrarse el cariño y el reconocimiento
de los tricantinos hasta el punto de convertirse acaso en su vecino
más ilustre a base de estimular el ambiente cultural local,
mostrarse siempre accesible a sus conciudadanos y, con su pintura, de
alguna manera alumbrar el nacimiento de Tres Cantos e iluminar su
primera infancia.
El brillante legado de Van Drell, que llegó a ser visto por
muchos como una especie de ‘abuelo entrañable de Tres Cantos’,
abarca no sólo una personalidad y un corpus artístico de
primer nivel, sino también el impulso entusiasta a iniciativas
culturales de ámbito local, el cultivo de un peculiar
espíritu cívico que irradiaba a quienes le trataron y su
compromiso con los ideales progresistas, que le llevó a
colaborar con Juventudes Socialistas y con el PSOE de Tres Cantos. Como
militante de la Agrupación Socialista de Tres Cantos
aportó muchas veces su dinamismo, su imaginación y su
alegría, y tuvo la deferencia y la honradez de aceptar su
inclusión, de cara a las elecciones municipales del año
pasado, en la lista electoral del PSOE que encabezó Miguel
Aguado, aunque su natural sentido de la modestia le hizo aparecer como
último candidato, cerrando la lista.
Este tricantino nacido en Barcelona en 1921 viajó siempre mucho,
tanto en el sentido literal como en el artístico. Además
de en Barcelona y Tres Cantos, inicio y conclusión de su azarosa
y prolífica vida, Van Drell residió sucesivamente en
Toulouse, en Sevilla, en El Aaiún (entonces Sáhara
Occidental Español), en Madrid y en Alcalá la Real
(Jaén), con residencias intercaladas en Barcelona. A finales de
1982 se mudó al sector Descubridores de Tres Cantos, entonces
dependiente de Colmenar Viejo. A partir de entonces, Tres Cantos
sería ya para siempre su hogar, y a animar su escena
artística y social dedicaría sus esfuerzos en adelante.
Porque Van Drell se fue implicando más y más en la
ciudad. En 1993 fue designado pregonero de las fiestas locales y jurado
de un primer (y único) certamen de cuentos; en 1999 fue
galardonado con el Premio Delta, homenajeado por la Asociación
Aires de Asturias, y nombrado socio protector de la Casa de Castilla y
León en Tres Cantos. En 2000, expone su obra por primera vez en
Tres Cantos, cosa que volvería a hacer en diciembre de 2001, con
una muestra antológica que se cuelga en la sala de exposiciones
temporales de la Casa de la Cultura que desde entonces se llama
oficialmente Sala Van Drell. Aún habría de exponer de
nuevo este mismo año una última vez, el pasado mes de
marzo, coincidiendo en el tiempo con la celebración de las
elecciones generales del 9-M, en las que contra el parecer de su
familia se empeñó en votar asistiendo en persona al
colegio Julio Pinto. Necesitado de dos personas para caminar, con
apariencia frágil y desmejorada, casi ciego y con problemas para
respirar, Van Drell tuvo el coraje de hacer, por puro compromiso un
esfuerzo agotador para él y que fácilmente podría
haberse evitado.
Surrealista heterodoxo
Naturalmente, el alcance de la obra de Van Drell trasciende ampliamente
lo local. Expuso reiteradamente en galerías y salas de Madrid y
Barcelona, pero llevó su arte tanto a plazas de menor eco
mediático (Colmenar Viejo, Castellón, Jaén, Coria
del Río, Motril, Villacarrillo, Sant Celoni) como a foros de
gran prestigio internacional (Nueva York, San Francisco, Miami,
Francfort, París). El colorido, el detalle y la fantasía
caracterizaron siempre sus pinturas, cuya notable evolución
artística se mantuvo siempre fiel a la originalidad y la
sorpresa, en tanto que su estilo exploró los límites del
surrealismo hasta llegar a fundirlo o confundirlo con otras
sensibilidades que también le sedujeron, como el realismo, el
expresionismo y la abstracción.
Los socialistas tricantinos subrayan su admiración y su
reconocimiento hacia un artista genial y un compañero no menos
genial. El PSOE de Tres Cantos se honra de haber contado con su
militancia, su creatividad y su empuje, y lamenta profundamente una
pérdida inmensa para la ciudad. Como despedida a este
irrepetible tricantino catalán, valga el resumen que él
mismo dijo sobre sí: “Pintar es trovar, empleando pigmentos y
materia plástica en lugar de frases y palabras. (...) El arte de
la pintura no es más que un lenguaje esotérico, un
lenguaje misterioso, a veces difícil de entender. Un lenguaje
que hay que escuchar con los ojos, en el que hay que captar sus matices
y sus armonías, mirando con el corazón para
comprenderlo”. Descanse en paz Van Drell, el soñador que
iluminó con su talento el nacimiento de Tres Cantos.

SOCIALISTAS DE TRES CANTOS